Las acciones de Tesla recuperaron este viernes algunas de las pérdidas provocadas por una disputa entre el CEO Elon Musk y Donald Trump, aunque una tregua parecía incierta después de que un funcionario de la Casa Blanca dijo que el presidente no estaba interesado en hablar con su exaliado.
La acción subió casi 4% después de una fuerte caída en la sesión anterior, que eliminó 152,000 millones de dólares en valor de mercado, cuando el hombre más poderoso del mundo y el más rico entraron públicamente en una guerra de palabras sobre el proyecto de ley de impuestos y gastos.
Anteriormente, un informe del medio Politico había indicado que era probable que Trump y Musk hablaran más tarde este mismo día.
Musk había indicado en X que estaba dispuesto a relajar las tensiones con el presidente, coincidiendo con los llamamientos de los usuarios de la red social a una distensión.
Pero Trump le dijo a CNN este viernes: “Ni siquiera estoy pensando en Elon”, añadiendo que el multimillonario “tiene un problema”.
Las tensiones aumentaron el jueves después de que Musk intensificara sus críticas al amplio proyecto de ley fiscal de Trump, que proponía poner fin en gran medida al popular incentivo fiscal de 7,500 dólares para vehículos eléctricos para fines de 2025.
En respuesta, Trump sugirió recortes a los contratos del gobierno con las empresas de Musk, incluido el fabricante de cohetes SpaceX .
“Quizás sea demasiado optimista pensar que su relación volverá a ser lo que era antes, pero si prevalecen las cabezas más frías y la tensión disminuye, eso definitivamente sería una gran mejora para Tesla”, dijo el accionista de Tesla, Matthew Britzman, quien es analista de Hargreaves Lansdown.
Enfrentamiento puede implicar obstáculos para Tesla
Un enfrentamiento abierto con Trump podría suponer múltiples obstáculos para Tesla y el resto del extenso imperio empresarial de Musk.
El Departamento de Transporte regula los estándares de diseño de vehículos y tendría una gran influencia en si Tesla puede producir en masa robotaxis sin pedales ni volantes.
Tesla no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
Las acciones de Tesla han bajado 26.9% este año tras la caída de 14% el jueves. Aun así, cotizan a 120 veces las ganancias esperadas, un múltiplo elevado en comparación con otros fabricantes de automóviles e incluso con gigantes tecnológicos como Nvidia.
Las acciones han estado en una trayectoria turbulenta desde julio pasado, cuando Musk apoyó la candidatura de Trump a la Casa Blanca.
Inicialmente subieron porque los inversores apostaron por una menor presión regulatoria para los robotaxis, pero luego se desplomaron debido a las bajas ventas y las consecuencias para la marca de la postura política de Musk.
Se esperaba que las mayores ventas de potenciales clientes republicanos compensaran el boicot liberal, pero analistas advirtieron que las recientes acciones de Musk también podrían erosionar ese colchón.
“Con Musk alejando a los republicanos, no queda nadie para apuntalar el sentimiento del consumidor hacia Tesla, lo que podría conducir a un colapso a gran escala en la percepción de la marca”, dijo el estratega político Evan Roth Smith, cofundador de Slingshot Strategies.

