Una de las grandes promesas de Elon Musk antes de comprar Twitter y convertirla en X, fue derrotar a los bots y las cuentas automatizadas. Tras la transacción multimillonaria y la adquisición de la red social, el problema de los usuarios de spam sigue existiendo. De ahí el anuncio que hizo el mismo Musk el 15 de abril en su cuenta de X: “Desgraciadamente, una pequeña tarifa para el acceso de escritura de nuevos usuarios es la única forma de frenar la incesante avalancha de bots.”
De momento, no han surgido más detalles sobre la posibilidad de extender globalmente esta medida, ni cuándo se aplicará o el valor de las “pequeñas tarifas” que propone el empresario. No obstante, ya está en fases de prueba piloto en Filipinas y Nueva Zelanda desde octubre de 2023. Para estos países, los nuevos usuarios deben pagar un dólar al año para poder publicar, responder, citar y dar me gusta a las publicaciones. Los usuarios antiguos puede seguir utilizando con normalidad la plataforma sin realizar ningún pago.
El concepto de “bots” proviene de la palabra robot, y está desarrollado para realizar las tareas de forma repetitivas, predefinidas y automatizadas. De igual forma, están diseñados para sustituir el accionar humano y por su trabajo automatizado, pueden realizar esos trabajos más rápido de una persona. En ciertos casos, cumplen funciones útiles, como orientar a usuarios en páginas web o a los clientes de una empresa con sus problemas. Sin embargo, otros han utilizado esta herramienta con fines maliciosos, como propagar spam y correos no deseados, hackear cuentas de perfiles, o recorrer la web en busca de datos de contacto.

