La administración Trump criticó duramente el martes las alianzas comerciales de Ford Motor con empresas chinas, alegando que plantean graves problemas de seguridad nacional.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, expresó una “profunda preocupación” en una carta enviada al director ejecutivo de Ford, Jim Farley, por los tratos con el fabricante chino de baterías CATL y los fabricantes de automóviles chinos Geely y BYD.
Ford no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios.
Duffy dijo que el gobierno estaba “profundamente alarmado” por la dependencia de Ford de la tecnología con licencia del fabricante chino de baterías CATL en su planta en Marshall, Michigan.
También dijo que la empresa conjunta de Ford con Geely en España, “ayuda a los adversarios estratégicos a asegurar una posición vital en los mercados occidentales y las conversaciones en curso de la compañía con BYD sobre componentes para vehículos híbridos podrían llevar a una mayor integración de tecnología extranjera subvencionada en las cadenas de suministro principales de Ford”.
Duffy agregó que la decisión de Ford de no trasladar la producción del Lincoln Nautilus de China a Estados Unidos hasta 2030 “deja un periodo inaceptable de dependencia de la manufactura china durante varios años”.

