Este jueves, Apple vio denegado su permiso para apelar el fallo de un tribunal de Londres que la declara culpable de abuso de posición dominante al cobrar comisiones abusivas a los desarrolladores de aplicaciones, lo que podría acarrearle al gigante tecnológico una factura de más de 1,000 millones de libras (1,300 millones de dólares).
El Tribunal de Apelación de la Competencia (CAT, por sus siglas en inglés) falló en contra de Apple el mes pasado tras un juicio, dictaminando que la compañía había abusado de su posición dominante al excluir a la competencia en el mercado de distribución de aplicaciones y al cobrar comisiones excesivas e injustas.
Apple, que enfrentó una creciente presión por parte de los reguladores en Estados Unidos y Europa debido a las tarifas que cobra a los desarrolladores, declaró previamente que el fallo “presenta una visión errónea del próspero y competitivo mercado de las aplicaciones”.
El CAT denegó a Apple el permiso para impugnar su fallo ante el Tribunal de Apelación, pero la compañía aún puede presentar una solicitud directamente ante dicho tribunal.
Desarrolladores de apps habrían pagado comisiones excesivas a Apple
Los abogados que representan a Rachael Kent, la académica británica que presentó la demanda, indicaron en los documentos judiciales presentados para la audiencia de este jueves que habían calculado los daños y perjuicios, desde octubre de 2015 hasta febrero de 2024, más los intereses, en 1,200 millones de libras.
La sentencia del mes pasado se produjo tras una denuncia presentada contra Apple ante los reguladores antimonopolio europeos por los términos y condiciones de su App Store, en virtud de la normativa destinada a controlar a las grandes tecnológicas.
El CAT dictaminó que los desarrolladores habían pagado de más, debido a la diferencia entre la comisión del 17.5% que Apple cobraba por las compras de aplicaciones y su comisión habitual del 30%. El CAT también dictaminó que los desarrolladores repercutían el 50% de este sobreprecio a los consumidores.
Sin embargo, Apple afirmó que la sentencia también pasaba por alto los beneficios que la App Store ofrece tanto a desarrolladores como a consumidores.

