Por ejemplo, los sistemas solares fotovoltaicos son ideales para la generación de electricidad in situ o generación distribuida, tanto en los sectores residencial, comercial e industrial. Específicamente para la actividad industrial y manufacturera, es posible instalarlos en regiones productivas aisladas o en clústeres altamente interconectados.
Para ello, aprovechar la infraestructura ya existente en los centros de producción o de distribución es una gran ventaja, como los techos y estacionamientos, un recurso confiable que garantiza la operación continua de las compañías, sin paros que implican cuantiosas pérdidas económicas por fallas en la red eléctrica.
Aunque, la ventaja más notoria es la reducción en los montos de las facturas, mientras también disminuye la huella de carbono, a la cual la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) define como el indicador de la cantidad de gases de efecto invernadero (GEI) que emite una empresa o que se generan durante el ciclo de vida de un producto, a lo largo de toda su cadena.
Para poder acceder a todos esos beneficios, Iberdrola México está apostando por una solución inteligente de generación distribuida: Smart Solar. Se trata de un innovador esquema sin riesgos financieros, ni tecnológicos, ya que es el grupo quien asume la gestión de aspectos regulatorios para los usuarios.
Con certeza, estos son los tres factores clave que posicionan a Smart Solar rumbo a la transición de la energía en el sector industrial:
1. Inversión sin riesgo financiero
Cubriendo la inversión total, la solución integral de Iberdrola México contempla lo necesario para poner en marcha el sistema fotovoltaico justo en las instalaciones de la empresa contratante. Es decir, el diseño, construcción, montaje y mantenimiento durante su vida útil.
De este modo, las empresas no tienen que ocuparse de destinar recursos para la adopción inicial de energías renovables, sin descapitalizarse, ni solicitar créditos. Únicamente pagarán un precio fijo por unidad de energía generada en el sitio, con una tarifa competitiva y sujeta al desempeño del sistema.
2. Aspectos regulatorios cubiertos
Si bien los procesos burocráticos y regulatorios pueden convertirse en “un dolor de cabeza” para las compañías, es un hecho que con Smart Solar se evitarán, debido a la facilidad para poder instalar y operar el sistema fotovoltaico.
La atención y seguimiento personalizado que proporciona Iberdrola México es una ventaja competitiva para cada uno de sus clientes, ya que son los ejecutivos de cuenta especializados quienes se hacen cargo de todos los trámites para cumplir con las normativas vigentes.
3. Mitigación de riesgos tecnológicos
Para asegurar que el diseño del sistema de generación de energía es confiable, está recibiendo el mantenimiento técnico adecuado y que proveerá las ventajas financieras, la competitividad y la seguridad industrial que promete, Iberdrola México siempre brindará respaldo durante la extensión del contrato.
El servicio consiste en dar un trato continuo y a la medida de las necesidades de cada usuario, incluyendo, por supuesto, todo lo referente a la ingeniería y tecnología de Smart Solar, para afianzar así las relaciones a largo plazo con sus clientes.

